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Qué preguntar al marmolista antes de que corte tu encimera

Una encimera de porcelánico son dos trabajos, el corte y la colocación, y casi todo lo que sale mal sale de la costura entre los dos. Preguntas para quien corta y para quien coloca.

Plancha de porcelánico blanco con vetas doradas y grises, con una tabla de madera apoyada encima
Arklam Calacatta Gold. La veta es lo que obliga a pensar el despiece antes de cortar. Foto del catálogo de Arklam.

Una encimera de porcelánico pasa por dos manos: la que corta y la que coloca. Covergres distribuye la plancha y la corta en su propio taller; la colocación la hace un equipo de colocación o tu marmolista. Son dos trabajos, normalmente dos presupuestos, y la mayoría de los disgustos aparecen en la costura entre los dos: en lo que cada uno dio por hecho que llevaba el otro.

Esta es la lista de lo que conviene dejar hablado. Sirve igual si eres particular y es tu cocina, y si eres reformista y el marmolista es tu proveedor.

Antes de encargar el material

1. ¿Quién pide la plancha, tú o el marmolista? Hay marmolistas que trabajan con su propio proveedor y prefieren encargarla ellos, y otros que cortan el material que les llega. Las dos cosas funcionan, pero hay que saber cuál es antes de pagar nada, porque cambia a quién reclamas si algo no cuadra.

2. ¿Cuántas planchas salen de mi cocina? El lado largo de una plancha de Arklam mide 320 cm, así que un tramo más largo lleva junta. Con las medidas aproximadas de los tramos se sabe cuántas planchas hacen falta: eso lo puedes calcular tú antes de hablar con nadie, en cómo medir tu encimera.

3. ¿El modelo que me gusta está disponible? Conviene confirmarlo antes de enseñárselo al cliente o de cerrarlo en tu cabeza. Los modelos, con la foto de la plancha entera, están en encimeras.

Antes de cortar

4. ¿Dónde va a caer la junta? Es la pregunta que más cambia el resultado y la que menos se hace. Pide que te la señale sobre un croquis. Una junta encima del fregadero o en mitad del frente de la placa se ve todos los días; la misma junta metida en una esquina, no.

5. ¿Cómo va a correr la veta? En los modelos con veta marcada la plancha no es indiferente al giro. El marmolista reparte las piezas mirando hacia dónde va la veta, y eso puede gastar más material del que saldría por metros. Si el modelo tiene las vetas en espejo, hay una manera concreta de aprovecharlo: está en openbook, vetas en espejo.

6. ¿Qué canto lleva y por qué ese? Son diez en el catálogo de Arklam, y no todos se pueden hacer con cualquier espesor. Cuáles son y cómo se relacionan con el espesor, en cantos para encimera.

7. ¿Los muebles están ya montados? Las medidas definitivas se toman con los muebles bajos colocados y nivelados. Si se cortan antes, se corta sobre un plano, y un plano y una cocina real rara vez coinciden al milímetro.

8. ¿El fregadero y la placa están comprados? El marmolista necesita el modelo exacto para hacer los huecos: si el fregadero va bajo encimera, enrasado o sobre encimera, cambia el corte. Tenerlos decididos antes del corte evita rehacer.

Lo que conviene pactar por escrito

9. Quién asume una rotura, y en qué momento. Una plancha de 320 × 160 cm y 12 mm es frágil de canto hasta que está colocada, y el riesgo no es el mismo en el transporte, en el taller o en la subida a la vivienda. No lo des por supuesto en ninguno de los tres tramos: pregunta quién responde en cada uno y que quede en el presupuesto.

10. Qué pasa con el material sobrante. De una plancha suele sobrar material. Acordar si se queda en el taller o vuelve contigo evita una conversación incómoda al final, y a veces ese recorte da para una balda, un peldaño o el frente de un baño.

11. Dónde se entrega y quién sube. Una plancha no sube por una escalera estrecha como suben las cajas. El punto de entrega y quién hace la subida son dos cosas distintas y las dos cuestan.

12. Qué plazo hay entre plantilla y colocación. Es el hueco en el que la cocina se queda sin encimera. Saber cuántos días son permite ordenar el resto de la obra alrededor.

Si el marmolista eres tú

La misma lista, leída del otro lado, es lo que necesitas del cliente antes de comprometerte a una fecha: muebles montados, fregadero y placa comprados, el modelo cerrado y el acceso resuelto.

De Covergres necesitas el material y el dato. Cortamos en nuestro taller y no instalamos, así que la colocación sigue siendo cosa de quien la hace. Las fichas técnicas, los catálogos en PDF y cómo pedir están en la página para profesionales.

Qué mandar a Covergres

Las medidas de los tramos y de la isla, el modelo, el espesor y el acabado. Con eso se sabe cuántas planchas hacen falta y se responde por WhatsApp. Qué mandar exactamente, en qué mandar para pedir presupuesto. Covergres distribuye en las provincias de Granada y Almería desde El Jau, en Santa Fe.

Preguntas frecuentes

¿Covergres corta e instala la encimera?

Corta, sí, en su propio taller. Instalar no: la colocación la hace un equipo de colocación, tu marmolista o la empresa que lleve tu obra, y Covergres puede ponerte en contacto con un equipo.

¿Entonces contrato dos cosas por separado?

Casi siempre sí: el material por un lado y el trabajo del marmolista por otro. Hay marmolistas que se encargan también de pedir la plancha; conviene saber cuál de los dos casos es el tuyo antes de empezar.

¿Cuándo se toman las medidas definitivas?

Con los muebles bajos ya montados y nivelados. Antes de eso, las medidas sirven para saber cuántas planchas hacen falta, no para cortar.

¿Quién decide dónde va la junta?

El marmolista, porque la decide el despiece: el lado largo de la plancha mide 320 cm, y por encima de eso hay junta sí o sí. Pero puedes pedir que te enseñe dónde piensa ponerla antes de cortar.

Fuentes

En la web

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